CARTA DE AMOR

stimada señorita :
Son de tal magnitud mis deseos de for-
malizar mis relaciones con Ud. que gozo en comu-
nicarla a todas horas del dia, que daria mi po-
bre corazón, perturbado ante una joven tan be-
lla, por dar gusto a mis grandes y poderosos co-
nocimientos que se ven atravesados por agui-
jones. He sido informado de que Ud. es tan pu-
ra asi como amable, modesta, simpatica y boni-
ta, que espero que no oponga resistencia a mi na-
tural carisma, mi gallarda presencia y mi gar-
bo, que es capaz de destrozar el mas fuerte co-
razón, que sienta tan solo un leve y minimo cari-
ño. Esperando a unirnos sentimentalmente y pre-
ferentemente sin mas demorra, permitame acompa-
ñarla a la hora y sitio que Ud. tenga por gusto.
Un admirador.

Cuando la leí por primera vez, lo encontre de un cursi inaguantable. Pero tiene truco: Lee una línea si y otra no, y ya verás que pasada.

ANONIMO